Las manos son una de las zonas donde la artrosis se nota antes y más en el día a día. Abrir un tarro, girar una llave o escribir durante un rato pueden convertirse en gestos molestos cuando las articulaciones de los dedos empiezan a desgastarse.
Cómo se reconoce
- Dolor y rigidez en los dedos, sobre todo por la mañana.
- Pequeños bultos duros en las articulaciones de los dedos (nódulos).
- Pérdida de fuerza al agarrar objetos.
- Dificultad para hacer movimientos finos.
Por qué aparece
Influyen la edad, la genética (es más frecuente en mujeres y suele haber antecedentes familiares), los cambios hormonales de la menopausia y el uso intensivo de las manos a lo largo de la vida.
Cuidados que ayudan
- Ejercicios de movilidad: abrir y cerrar la mano, tocar cada dedo con el pulgar, mantener flexibilidad.
- Calor local: alivia la rigidez matinal.
- Proteger las articulaciones: usar utensilios ergonómicos y evitar sobrecargas.
- Nutrición del cartílago: colágeno, glucosamina, condroitina y ácido hialurónico contribuyen al mantenimiento del tejido articular.
Constancia
La clave en las manos es la constancia: movilidad diaria, protección de las articulaciones y un buen aporte de nutrientes mantenido en el tiempo ayudan a conservar autonomía y comodidad.
Este contenido es de carácter informativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. Los complementos alimenticios no son medicamentos ni deben usarse como sustituto de una dieta equilibrada. Ante síntomas persistentes, consulta con tu médico.